Recomiendan a 16 municipios que se doten de planes frente a inundaciones
Submitted by wonderette on Mon, 19/04/2010 - 15:34.diariodeburgos.es
19/04/10
Jesús Javier Matias
En el caso de que decidan no elaborarlos estarán cubiertos por el plan regional para estas situaciones. Las últimas inundaciones importantes de la provincia se registraron en la localidad de Sotopalacios.
La Junta de Castilla y León, tras la reciente aprobación del Plan de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones (Inuncyl), recomendará a dieciséis localidades de la provincia que de doten de un plan de emergencia municipal para afrontar esas situaciones ya que están en situación de riesgo medio, según manifiesta el director general de la Agencia de Protección Civil, Luis Aznar Fernández. Los únicos municipios que tienen un alto riesgo de inundación en la provincia son los de Burgos y Miranda de Ebro, pero sus respectivos ayuntamientos ya tienen homologados sus planes de emergencia en los que contemplan también este tipo de situaciones. En el caso de Aranda el nivel de riesgo es medio y también tiene su propio plan de emergencia.
Los municipios con zonas de riesgo a los que se recomendará la redacción de esos planes son los de Arcos, Briviesca, Castrojeriz, Covarrubias, Espinosa de los Monteros, Ibeas de Juarros, Lerma, Melgar de Fernamental, Oña, Roa, Salas de los Infantes, Santa MarÃa del Campo, Sasamón, Tardajos, Villadiego y Villagonzalo Pedernales.
Aznar señala que desde la Junta solo se hará un recomendación de para que esos municipios elaboren planes municipales o bien guÃas de respuesta de inundaciones, ya que están cubiertos por el plan regional de inundaciones. El Inuncyl, aprobado en febrero, no requiere ninguna inversión complementaria, pues lo que trata es de organizar todos los recursos existentes para que éstos trabajen de manera coordinada.
Curiosamente, en la relación de municipios burgaleses con riesgo alto y medio de inundaciones no aparece Sotopalacios, localidad que sufrió el pasado mes de enero importantes inundaciones en su casco urbano por el desbordamiento del rÃo Ubierna. En el Inuncyl, esta localidad, al igual que las otras veinte que pertenecen al municipio, figura con un nivel de riesgo para la población y de peligrosidad bajo.
Este plan efectúa la clasificación de los núcleos de población de Castilla y León en función de la peligrosidad (A, B ó C) y de su número de habitantes (bajo, medio y alto). En la situación A solo están Burgos capital y Miranda; mientras que en la B están Aranda, las 16 reseñadas con riesgo medio y otras 57 localidades burgalesas.
Para realizar el mapa de riesgo por inundaciones, el plan divide las cinco cuencas hidrográficas (Duero, Ebro, Cantábrico, Miño-Sil y Tajo) en subcuencas más pequeñas y estudia variables como la localización, descripción orográfica, caracterÃsticas geológicas y geomorfológicas, régimen hidrológico y estaciones de aforo, régimen climático y estaciones meteorológicas, la cubierta vegetal y usos del suelo, asà como las infraestructuras hidráulicas y las vÃas de comunicación.
En el Inuncyl, elaborado por la ConsejerÃa de Interior y Justicia, se establece que el 97,6 por ciento de los núcleos de población de la Comunidad no tiene riesgo de inundación o lo tiene en el nivel más bajo. En 128 núcleos de población existe cierto riesgo de ser anegados, entre ellos los 16 burgaleses, mientras que en 2.248 el riesgo es bajo y nulo en 3.465 ya que no están ubicados en áreas inundables.
La operatividad de este Plan se basa en los sistemas de previsión y alerta hidrometeorológica relacionados con la evolución de lluvias o tormentas y/o el estado de los niveles en cauces y embalses. Toda la información se canaliza a través del Centro de Emergencias de Castilla y León 112. Asà mismo, en el Inuncyl se definen los criterios y canales para la notificación de las alertas, lo que permitirá evaluar su gravedad y las correspondientes fases de emergencia.
Finalmente, el Inuncyl integra los planes de emergencia de las presas de la provincia, planes que recogen la organización de los recursos humanos y materiales necesarios para el control de los factores de riesgo que puedan comprometer la seguridad de las mismas, asà como los sistemas de información, alerta y alarma, y las comunicaciones a realizar entre autoridades y organismo públicos.
